
Los brazos flácidos son muy comunes entre treintañeras y, a decir verdad ¡nuestra peor pesadilla! Nos obligan a lucir prendas con mangas (cortas, largas o tres cuartos), aún cuando caigan gaviotas asadas desde el cielo producto del intenso calor. No obstante, ¡no todo está perdido! Si este problema le resta ...