
Reconozco que compro muchas cremas, porque ¡las amo!. Mis favoritas son las de rostro, que aplico religiosamente cada noche y al despertar. Sin embargo, debo reconocer que las de cuerpo ¡las olvido!. Sea porque voy muy apurada o hace frío, no las aplico siempre. A veces compro más de un ...