
Nuestros polvos cosméticos siempre están expuestos a sufrir accidentes. Recuerdo que en una oportunidad, mientras conversaba con una amiga, su hijo pequeño se metió en mi cosmetiquero sin que lo advirtiéramos. No halló nada más entretenido que abrir mi polvo compacto y jugar con él. No sé con qué especial ...